Cristina tiene el don de que te sientas cómodo con ella desde el primer momento. Te da la sensación de esa calidez, seguridad y confianza que tienes con alguien que conoces desde hace mucho tiempo y en quien confías plenamente.

Agradeceré una y mil veces que nuestros caminos se cruzaran, porque desde entonces intento ver cualquier situación con más perspectiva y tomarme las cosas como ella me enseñó. Me hizo cerrar puertas que debí cerrar tiempo atrás y abrir otra que no tenía intención de abrirlas.

Te ayuda a descubrirte a ti mismo, a despertar sentimientos que tenemos acurrucados dentro e intentamos ignorar en nuestra vida diaria, y solo escuchamos cuando nos están ahogando.

Gracias por ayudarme a coger aire de nuevo.